martes, 31 de mayo de 2016

2º BACHILLERATO. EJEMPLO DE COMENTARIO DE TABLA ESTADÍSTICA Y GRÁFICO

(1.Aspectos generales)
(Identificación de fuente) Nos encontramos ante una tabla estadística con su respectivo gráfico. La tabla es simple, y el gráfico es de tipo lineal. (Fenómeno geográfico representado) Ambos representan los incendios forestales en España desde el año 1965 hasta el 2006, distinguiendo entre la superficie arbolada y la no arbolada que fueron arrasadas por el fuego. (Forma en que se ofrecen los datos) Los datos se ofrecen con cifras absolutas. En el gráfico el eje de abscisas (u horizontal) representa los años, agrupados en quinquenios desde 1965 hasta 2005, y siguiendo de año en año hasta 2006. El eje de ordenadas (o vertical) refleja la superficie quemada en hectáreas, de cien mil en cien mil, hasta la cota máxima de 600 000. En el caso de la tabla se añade también el número de incendios, pero en ambos casos no consta la fuente ni la fecha de los datos.

(2.Comentario)
(Definición del fenómeno geográfico representado) Tanto la tabla como el gráfico representan un mismo fenómeno: el de los incendios forestales. En algunos casos se desencadenan por situaciones naturales (aridez estival en la que la sequía coincide con momentos de intenso calor). Sin embargo, la localización de los incendios pone de manifiesto que las condiciones naturales no son las únicas responsables de los incendios, sino que éstos en una gran parte son provocados —por negligencia (quema de rastrojos, descuidos de excursionistas…) o intencionadamente con el fin de obtener un cambio en los usos del suelo (pastos, negocios inmobiliarios)—. La propagación de los incendios se ha visto también favorecida en las últimas décadas por el abandono de las áreas rurales y el consiguiente descuido del bosque y por la repoblación forestal con especies pirófilas (pinos, eucaliptos).


(Evolución de los datos y explicación del fenómeno) Analizando la evolución de los datos resulta fácil comprobar que fue el año 1985 en el que se registró la mayor superficie quemada de todo el periodo analizado, tanto entre la superficie arbolada como entre la no arbolada (matojos, arbustos y monte bajo). Sin embargo en la tabla puede apreciarse que ese no fue el año con mayor número de incendios, ya que ese puesto le corresponde al año 1995, con 25827 en su haber. De hecho, todos los años posteriores a 1985 registran una mayor cantidad de incendios que ese año. De ello podemos deducir que en 1985 la superficie quemada alcanzó una mayor amplitud debido quizá a las elevadas temperaturas estivales, que pudieron ser superiores a las de otros años, y que habrían facilitado la propagación del fuego. A partir de ese año la superficie arrasada desciende, aunque hay picos en el año 2000 y 2005, y uno secundario en 2003. En el gráfico se aprecia una clara correlación entre superfice quemada arbolada y la no arbolada. A pesar de que hasta 1975 la superficie quemada arbolada superaba a la no arbolada, desde ese año la situación se ha invertido, estando siempre por encima la no arbolada hasta el último año del periodo (2006). Estas oscilaciones pueden deberse al carácter intencionado de muchos de los incendios, que responden a diversas causas, como hemos dicho, por lo que su número y alcance son impredecibles, así como su tendencia en el futuro. En cualquier caso, desde 1995 se observa un descenso en el número de incendios, aunque con importantes repuntes en 2004 y 2005. Lo mismo puede decirse respecto a la superficie arrasada, aunque aquí los repuntes se dieron, como ya dijimos, en el año 2000, 2003, y 2005. La creciente despoblación rural hace temer que este fenómeno catastrófico pueda ir aumentando con el tiempo.

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